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domingo, 22 de enero de 2012

Síntesis del Módulo cuarto Por Jorge Osorio

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20
GT Educación
Síntesis del Módulo cuarto “Aprendizajes necesarios para profundizar la democracia en las diversidades y la sustentabilidad”
Por Jorge Osorio
1. Usando la imagen del teatro de Boal hemos dicho que la educación necesita “moverse” (moverse de viejos paradigmas a nuevos modos de educar)… aprender y generar capacidades que permitan a las personas y sus comunidades tener una vida buena, justa y eco-responsable. Tal afirmación la hacemos en un tiempo de significativos movimientos sociales a nivel planetario, de una nueva ola democrática, que busca poner las bases de una ( Otra) manera de salir de la crisis actual, que no sea la de los financistas y las dictaduras de los mercados, para avanzar al “otro mundo posible”. Creemos que vivimos no sólo una nueva crisis del capitalismo sino una crisis de civilización que tiene raigambres epistémicas, éticas, políticas, económicas y ecológicas.
2. A nuestro entender, de lo que se trata es promover una educación que contribuya a una re-distribución social de los conocimientos y del poder, que potencie el sentido de autonomía, solidaridad y diversidad que expresan los nuevos movimientos sociales. Creemos que esta forma podremos avanzar hacia nuevas arquitecturas democráticas, inclusivas y participativas.
3. ¿Qué rol cumple el movimiento global de los educadores-as en este contexto? ¿Cómo potenciamos los aprendizajes que se generan en los más diversos espacios de socialización? ¿Qué tipo de capacidades docentes deberemos desarrollar para hacer posible un “giro paradigmático” en la educación local y global? ¿Cómo desarrollar los recursos culturales e institucionales para movilizarnos por lo que creemos (como dice Moema Viezzer en su contribución), para visibilizar y empoderar nuestros pensamientos y prácticas transformadoras?
4. Del desarrollo de todo el recorrido de nuestro intercambio virtual podemos sintetizar una verdadera agenda inspiradora de programas y movilizaciones, construida desde la identidad y las propuestas de las llamadas “nuevas educaciones”, comunitarias, populares, ciudadanas, eco-reflexivas, “para toda la vida”. De los contenidos de esta agenda valoramos de manera especial los siguientes.
- la educación crítica y transformadora debe desarrollarse en todos los espacios humanos de socialización, y por ello se requieren crear capacidades en los educadores-as para generar procesos de aprendizajes bajo distintas modalidades, con diversos tipos de sujetos y comunidades y en consonancia con sus formas culturales.
- este enfoque de educación, en cuanto gestión comunitaria o social de los procesos de aprendizaje, inclusión y participación de las personas en la sociedad , tiene un justiticativo estratégico en cuanto les facilita a estos sujetos :
a) entender los complejos procesos históricos actuales desde una mirada holística, reflexiva, ecológica;
b) desarrollar sus recursos cívicos y cognitivos para que participen en la vida pública y ejerzan-defiendan sus derechos humanos,
c) para darle sentido a la Vida y generar una conciencia de pertenencia planetaria (eco-pertenencia) y de justicia ecológica, como fundamentos éticos del “desarrollo de un Buen Vivir”
5. ¿Cuáles serán entonces los contenidos de una plataforma para un cambio neo-paradigmátco en educación, que contribuya a los debates de Río+20? Creemos que podemos identificar los siguientes:
a) Las políticas educativas de los países y de las regiones deben ser expresión de procesos culturales y políticos de amplia participación ciudadana. Por ello es preciso fortalecer los movimientos ciudadanos de estudiantes y docentes que globalmente trabajan por la democratización de la política y el reconocimiento del derecho universal a una educación inclusiva sin exclusiones ni discriminaciones.
b) La prioridad de los recursos financieros en educación debe ir dirigida a la plena inclusión de niños- niñas, jóvenes y personas adultas a los servicios educativos públicos, para asegurar de esta manera tal derecho universal a la educación y al aprendizaje. Los movimientos sociales deben exigir procesos participativos de accountability y la existencia de consejos ciudadanos que velen por la orientación inclusiva de las políticas educativas.
c) La demanda social por educación en la sociedad actual no puede expresarse sólo en referencia los servicios escolares: incluye el acceso a las nuevas herramientas y redes tecnológicas de comunicación, la alfabetización digital y el fortalecimiento de los espacios comunitarios como espacios de aprendizajes cognitivos, cívicos, ecológicos, humanitarios Debemos plantearnos el interrogante si acaso la escuela seguirá siendo en los próximos tiempos la única agencia educadora en la sociedad.
d) Las acciones educativas deben manifestar una opción significativa por la formación integral de los-as jóvenes, que les fortalezca en ellos el sentido ( la razón de ser) de aprender y participar cívicamente, de intercambiar saberes y expresarse culturalmente, especialmemte, en aquellos lugares donde son sometidos-as tempranamente al trabajo abusivo, al sometimiento sexista ,al desempleo o al poder de los carteles criminales y el narco tráfico. En este plano la educación comunitaria y popular y los movimientos sociales tiene un papel crucial que cumplir para generar redes de derechos humanos, de protección e inclusión social, de participación ciudadana y de entidades formativas post-escolares.
e) El cambio paradigmático en educación, como condición para avanzar hacia sociedades justas y eco-sustentables, debe suponer una cambios en los enfoques tecnicistas y economicistas de las políticas educativas vigentes. Propiamente podemos decir que se requiere una “revolución educativa”, como han sostenido los movimientos estudiantiles chilenos o colombianos: es preciso reinvindicar el derechos a aprender “de todas las personas durante toda su vida”, sin embargo, esta consigna no debe entenderse como la expresión de un tipo de capacitación permanente, sólo para satisfacer las necesidades de los mercados y los requerimientos de las viejas y nuevas industrial. Se trata de desarrolla “educaciones” que desarrollen capacidades humanas que permitan el “buen vivir”, incluyendo las capacidades cognitivas, de pertenencia y participación social, de convivir con otros-as en la diversidad y la diferencia, cuidar y planificar la propia vida con pleno apego solidario a la vida de los eco-sistemas en los cuales se desarrolla la Vida. Otro curriculum, otras instituciones son posible.
f) Las organizaciones educativas y los movimientos globales de los educadores-as tenemos una tarea común, cual es desarrollar itinerarios pedagógico-políticos en función de los requerimientos formativos de territorios concretos, a partir de sus culturas propias, de sus economías locales y de su relación con los mercados globales , de sus propias estructuras propias del empleo, de las capacidades de carga de sus eco-sistemas y de las necesidades insatisfechas de sus poblaciones para disfrutar un bien-estar eco-humano. Esto supone:
a) implementar una creatividad pedagógica a mayor escala;
b) desarrollar metodologías integradoras,
c) producir conocimientos desde las buenas prácticas y articular la producción de saberes sociales con las entidades formales de investigación y de formación de educadores-as,
d) generar capacidades docentes polivalentes, crear o recrear viejas y nuevas organizaciones educativas (escolares y no-escolares) ,
e) democratizar el “open learning” a través de comunidades de aprendizaje que amplifiquen las prácticas transformadoras en educación, y
f) conquistar la validación y el reconocimiento institucional de estas políticas, lo que implica una participación activa en la política local y la generación de un poder de incidencia suficiente para hacer los cambios que se requieren para que estas Otras educaciones sean posibles

jueves, 22 de diciembre de 2011

Síntesis Tercer Módulo Por Jorge Osorio

Síntesis Tercer Módulo 
“Movimiento de educación y el Movimiento de la Sociedad Civil ”
Por Jorge Osorio

1. La crisis global es una oportunidad para la configuración de nuevas formas de acciones colectivas en todo el planeta. El discurso que cruza transversalmente estas movilizaciones es la democratización del poder, de la economía, de la educación. Los educadores-as no son actores ausente, al inversa: junto a los estudiantes conforman una poderosa expresión ciudadana de carácter global. La educación y sus instituciones convencionales están en discusión de manera sustantiva. No sólo por un asunto de acceso y calidad a los servicios escolares, sino por su incapacidad para entregar nuevas respuestas a los cambios globales, y para orientar a las personas y sus comunidades hacia una sociedad justa y sustentable.
2. Las movilizaciones globales asocian diversos tipos de sujetos: jóvenes indignados; activistas ciudadanos de base ; excluidos de los beneficios de la globalización; endeudados e hipotecados; consumidores abusados; mujeres temporeras explotadas laboralmente; universitarios sin empleo; cesantes crónicos víctimas de procesos de des-localización productiva y degradación de las economías regionales; comunidades afectadas por la depredación de sus recursos naturales; poblaciones originarias que ven fenecer los eco-sistemas en los cuales se desarrolla su micro-economía y su cultura ancestral; emigrantes y desplazados ; profesionales conscientes de la crisis climática del planeta, y más. Todo este mapa de sujetos y contenidos de cambio aluden a la necesidad de refundar modos de hacer polítca y educación. No obstante, es mucho más que una legítima indignación y resistencia: es un llamado a la acción, para trabajar juntos por una sociedad que produzca y distribuya los bienes de manera equitativa y justa, que desarrolle patrones de consumo sustentables y organice la convivencia política en base a una democracia de real participación ciudadana.
3. En este contexto global, lo propio de la contribución del “movimiento de educación” está siendo configurado por algunas claves fundamentales, tales como:
- la crisis nos lleva a plantear nuevas formas de entender el “desarrollo humano”: para ello la educación se entiende como un proceso de creación de capacidades de las personas y sus comunidades , que las habiliten para organizarse, expresarse, asociarse, actuar en redes, entender las coordenadas de la actual crisis y participar en la generación de una “opinión pública global y local” crítica y deliberante
- la educación debe plantearse , como tema crucial, los contenidos de una transformación paradigmática del pensamiento social , político y económico , que imagine y cree las condiciones culturales de un nuevo modo de “configurar” el futuro
- El futuro y la sustentabilidad social y planetaria ( eco-política) son núcleos vitales de una propuesta educativa en los actuales tiempos de movilización. Esta propuesta implica desarrollar una pedagogía ciudadana que habilite a los jóvenes y a todas las personas a manifestarse como sujetos activos; para ello las instituciones escolares y comunitarias deben abrirse a descubrir nuevas modalidades de aprendizajes, de concebir las aulas y el rol de los-as docente y de la relación de las escuelas con sus comunidades y sus entornos eco-sociales
- “Mover el futuro” es una consigna global que impacta en los educadores-as, en cuanto los hace responsable de los aprendizajes que las comunidades necesitan desplegar para crear un capital cívico y un poder ciudadano suficiente que llegue a ser capaz democratizar la política y distribuir socialmente el poder.
- Existe una capacidad virtuosa de los educadores para hacer emerger una sociedad justa y sustentable: junto a otras profesiones sociales y a voluntarios-as y activistas, los educadores-as producen bienes simbólicos y culturales invisibilizados en una economía neo –liberal , y que son las bases para el “buen vivir” , tales como la educación de los afectos, de la solidaridad, la reciprocidad, la confianza y el diálogo, el respeto de la diversidad , la no-discriminación y el aprendizaje de los derechos humanos. El trabajo educativo-comunitario debe ser valorado y reconocido en los parámetros económicos convencionales, y de esta manera hacer evidente la contribución del trabajo educativo de base a la convivencia humana. Esta constatación debería potenciar la autoconciencia del poder de transformación que tienen los educadores-as y ponerlo a disposición de los movimientos sociales: promoviendo los aprendizajes necesarios para desarrollar sujetos críticos y activamente responsables con el presente y futuro de las sociedades y del planeta.
- La educación es una tarea compleja por la diversidad de los contextos culturales en los que se desarrolla, por los tipos de instituciones escolares y no-escolares que la implementan, por los sujetos sociales que participan y por la multiculturalidad de sus propósitos: por ello, estamos requeridos de desarrollar de pedagogías plurales, críticas, multi-versas y acrecentar los contingentes docentes que esté dispuestos a potenciar sus prácticas profesionales , a través de comunidades y movimientos que sistematicen sus saberes y sus desafíos, a la vez que acentúen su auto-convicción acerca de su fundamental rol en la búsqueda de nuevos paradigmas bio-civilizatorios, como lo hemos llamado en este Seminario virtual.
- La dimensión educativa de las movilizaciones globales, en todas las regiones del planeta, está dejando, como aprendizaje, en los movimientos de educadores-as, la necesidad de conjuntar el pensamiento pedagógico y las prácticas docentes con los movimientos de cambio que se expresan en la sociedad. En este seminario se han identificado algunas tendencias de este verdadero “giro epistémico, político y pedagógico”:
a) El entendimiento de la realidad como una trama compleja en la cual los sujetos se constituyen desde matrices culturales y de género diversos, para desarrollar una educación para el buen-vivir, la justicia social y ecológica
b) La valoración e una ética del cuidado y de reconocimiento de las demandas de los “invisibilizados” y “ausentes” por la dinámica de los poderes del neoliberalismo: “cuidadanía-con-ciudadanía)
c) Fortalecimiento de instituciones y políticas educativas capaces de responder a las exigencias de una democracia participativa y de acceso a los bienes del conocimiento distribuidos y socializados a través de las instituciones educacionales y los medios de del “open-learning”

domingo, 11 de diciembre de 2011

Síntesis Segundo Módulo

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20
Grupo de Trabajo de Educación
Síntesis Segundo Módulo
“RIO+20 como oportunidad de profundizar nuevos paradigmas”
Por Jorge Osorio
1. Las transformaciones globales y epocales que hemos identificado nos obligan a repensar las formas de conocer la realidad y actual individual y colectivamente para generar condiciones de nueva sociedad justa y sustentable integralmente, así como de una cultura de respeto y convivencia en la Casa Común, que es el planeta
2. Estos nuevos paradigmas no sólo deben ser mapas para moverse en los nuevos contextos sino también hojas de contenido consecuentes con las finalidades que buscamos como movimiento ciudadano de educadores y educadoras. Podemos señalar que en la actualidad estamos siendo partícipes de una disputa de paradigmas. Y por esta razón urge potenciar las redes que sistematizan el saber de los movimientos sociales y las prácticas de las cuales emergen las señas de nuevas formas de entender el sentido de lo humano y de la civilización.
3. Predomina, en cuanto sentido técnico y político de las agencias multilaterales y de muchos gobiernos occidentales que promueven un cambio modernizador, una agenda que se sustenta objetivos de gobernabilidad global cuyos componentes son estabilidad macroeconómica, seguridad y transparencia financiera, legitimidad de los sistemas políticos, modernización del Estado, “desarrollo con cuidado del medio ambiente”, economía verde de mercado y ampliación de los procedimientos de participación ciudadanas en el marco democrático existente.
4. En una segunda agenda, planteada desde una visión de “gestión global ” de una “sociedad de riesgo” se acentúan otras dimensiones sustantivas de los procesos de transformación que de manera más sofisticada nos ofrecen una mirada más crítica de las “agendas modernizadoras” aproximándose a una mirada de más largo plazo y de mayor compromiso con el futuro del planeta: en esta agenda cobra más relevancia las consecuencias de los procesos de globalización cultural y los impacto del capitalismo tecno-neoliberal en el medio ambiente , así como de las dimensiones de la llamada “sociedad del conocimiento” en los planes de democratización de los países y de de sus respectivas políticas sociales y educacionales. Algunos de los ejes más importantes de esta agenda son: los requerimientos y competencias demandadas por los procesos de reconversión industrial y deslocalización de las actividades productivas, el desarrollo de la alfabetización tecnológica y la formación permanente, la generación de capital social como pilar de las políticas de desarrollo comunitario, el desarrollo de procedimientos participativos en los sistemas democráticos como factor desde la cohesión social y de la legitimidad del régimen político , la valoración de la diversidad de sujetos sociales y sus demandas de inclusión y no-discriminación modernizando los marcos legales relacionados con los derechos humanos a la diferencia , en particular los relacionados a los ámbitos de género y etnicidad, la generación de un consenso acerca de que el Estado tiene el rol de garantizar “mínimos” de satisfacción en el repertorio de los derechos sociales y económicos, los procesos de integración regional y supra regional para potenciar la cooperación en el tema del cambio climático.
5. Ambas agendas no ponen en cuestión las bases del modelo de producción, consumo y ordenamiento financiero dominante, como tampoco se plantean desde lógicas capaces de desmontar no sólo un modelo económico sino de planear un agenda de transformación bio-poli-civilizatoria que encamine a los humanos-as hacia “otra-manera-devivir-y-convivir”. En este seminario virtual se ha identificado esta nueva búsqueda con expresiones como “buen vivir”, “cuidadanía”, “sustentabilidad integral”…Lo cierto es que en todas las contribuciones se ha planteado que en el camino a Río+20 no es posible dejar de profundizar en de temas tan cruciales como:
- La nuevas subjetividades y sus formas de expresión, de circulación de mensajes, de producción de saberes y de constitución de capital y poder ciudadano
- El desarrollo de espacios públicos en los cuales se expanda el poder de contestación y creatividad de los “nuevos paradigmas” alternos y críticos, generando, a partir de ellos, itinerarios de formación y de construcción de capacidades para nuevos tipos de acción colectiva
- La instalación de una teoría política que redimensione la democracia como un espacio humano deliberativo, de proximidad, igualitario en sus relaciones de género y des-patriarcalizado, fecundado por la práctica del reconocimiento, la reciprocidad y el respeto a as diversas formas de ser-con-otros-as , de vivir la sexualidad y de habitar el “mundo de la vida”
- La generación de movimientos , redes e instituciones educativos que potencien las capacidades y el capital cognitivo, afectivo y cívico que le otorguen la textura a esta nueva manera de convivir democráticamente
6. A través de las contribuciones de nuestro Seminario y de otras redes que sintonizan en sus planteamientos preparatorios a Río+20 podemos identificar algunas claves de este ( o estos) nuevo (s( paradigma (s):
- Entender los procesos sociales y humanos desde una óptica de complejidad en los cuales concurren diversas matrices de necesidades humanas, el desarrollo de capacidades tanto cognitivas, como afectivas, organizativas, con-vivenciales y de “cuidado”, y un repertorio amplio de formas de organizar las acciones colectivas
- Potenciar el valor de la “palabra” y el lenguaje en todas sus manifestaciones como expresión de identidad de lo humano y vehículo de socialización y de reconocimiento de los otro-as
- Concebir la política como una corriente de vida que se expresa en redes sociales y en liderazgos democráticos e inclusivos , y de cuyo desarrollo surgen saberes , que se distribuyen socialmente y constituyen el poder ciudadano ( polis+ poesis)
- Sustentar la habitabilidad humana y su conexión planetaria desde una cultura del Cuidado, que en sus dimensiones de ética pública redimensiona la “ética moderna de la justicia” centrada en el ámbito político del Gobierno y de sus relaciones con los ciudadanos-as, convergiendo ambas hacia una ética de “cuidadanía” y de con-ciudadanía” que integra las éticas de la polis con la del “mundo de la vida”
- Desde el punto de vida de esta ética la política debe tender no sólo el atributo social de los humanos-as sino la capacidad de crear un espacio de proximidad, de reciprocidad, de resolución de conflictos, de justicia reparativa, de comunicabilidad y de resistencia a la indolencia ante el sufrimiento humano y la crisis planetaria.
7. La ruta de nuestro Seminario nos lleva a que nos planeamos ahora el rol de la sociedad civil, de sus movimientos, y en particular de sus movimientos de educadores-as para identificar sus posibilidades y potencialidades pedagógicas, culturales y políticas en las condiciones actuales del (os) cambio (s) societal (es) y planetario (s). De lo sostenido hasta ahora podemos decir que algunas ruta se van manifestando, tales como:
- Potenciando las “corrientes de vida” visibles y haciendo emerger los saberes hoy subordinados y cuya sabiduría merece ser socializada para la ampliación de los modos de entender el buen-vivir
- Generando y socializando lo saberes que se producen en la prácticas de educación democrática de todas las regiones del mundo , avanzando así hacia una “paideia” global pluri- cultural y lingüística
- Globalizando los aprendizajes y el poder de los educadores-as de los nuevos paradigmas de la bio-poli-civilización, esto es educación de ,la base que permite generar una “pedagogía de la justicia y del cuidado”
- Valorando la dimensión local del cuidado de la Vida y del rol que en ella juegan los educadores-as que en la actualidad practican la eco-educación y con ello propician nuevas formas de habitabilidad humana y de sostén planetario de la Vida
- Asociando sus acciones colectivas a los procesos globales de contestación y acumulación ciudadana de poder, de distribución social de los saberes necesarios para promover un “giro paradigmático” en la solución de los problemas globales, de los riesgos planetarios y de los miedos sociales, a través de la práctica de un comunitarismo activo , a todo los niveles de la sociedad, que haga de la “indignación” y del “altermundismo” una corriente crítica y creativa a la vez.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Por: Jorge Osorio-Vargas

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20
GT Educación
Segundo Módulo “RIO+20 como oportunidad de profundizar nuevos paradigmas”
Nuevos paradigmas en educación y política: ciudadanía y desafíos en los movimientos globales de educadores-as
Jorge Osorio-Vargas(*)

El despliegue de la globalización de sello tecno-neo-liberal y sus repercusiones en las formas de organización de los mercados, de la estructura financiera, del desarrollo tecnológico y de los sistemas político impacta de manera crucial en las modalidades de organización de las instituciones educativas y del rol de los educadores-as.
El llamado “capitalismo cognitivo” -otra manera de identificar la actual fase del capitalismo tecno-neo-liberal- logra paulatinamente homogenizar las pautas de socialización de los conocimientos y el uso de las nuevas tecnologías de comunicación. Sin embargo, en el plano de la cultura y de la educación tal hegemonía está en disputa, y una expresión de esta situación es la emergencia de nuevos movimientos neo-paradigmáticos, que replantean las bases del “progreso” basado en las lógicas mercantiles y sientan las bases de un nuevo entendimiento del bienestar conciliando el buen-vivir humano y la salud de los eco.sistemas en los cuales se desarrolla la Vida.
Estos nuevos paradigmas son esencialmente democráticos pues se sostienen en la capacidad de participación de los ciudadanos-as y en una crítica a las cortapisas que el mercantilismo extremo coloca, a través de sus modelos de democracias “tecno-tuteladas” o “protegidas policialmente”, a la plena expresión de la gente, de sus organizaciones y movimientos sociales.
Las genuinas experiencias de” reinvención democrática” que se expresan en los movimientos alter-mundistas, eco-políticos, juveniles, feministas, indígenas de derechos civiles, que vemos desplegarse en muchos lugares del mundo, no es ajena a movimientos de educadores –as y estudiantes que batallan políticamente, en sus países, por la orientación y el sentido de la educación en claves de emancipación, participación y generación de poder ciudadano.
¿Cómo se manifiesta esta “politización” según nuevos paradigmas?
1. Globalizando el debate sobre el sentido de la educación y la distribución social de los conocimientos y saberes en perspectiva de una sociedad justa y una democracia participativa.
2. Generando movilizaciones culturales y políticas que re-orienten las agendas hegemónicas de políticas educativas hacia formas nuevas de relaciones sociales y económicas , sustentadas en el reconocimiento de la diversidad humana y el cuidado de la Vida en todas sus manifestaciones
3. Desarrollando nuevas maneras de expresión ciudadana, que valoren la “proximidad”, el cuidado, los vínculos locales y los saberes propios de las diversas culturas y pueblos; y:
4. Ante la pretensión uniformadora de la globalización neo-liberal, fortaleciendo las capacidades de gestión ciudadana de los gobiernos locales y regionales y de la “gobernanza” de los ecosistemas , sobre todo cuando ésta se encuentre bajo el control de las grandes corporaciones
Estas cuatro grandes dimensiones de un movimiento global por una educación justa requieren urgentemente asociar sus propuestas políticas con “giros” epistémicos y políticos explícitos, que vayan constituyendo un poder de contestación, que cuestione las bases de la sociedad mercantil y sus mecanismos de reproducción.
De estos señalamos los siguientes:
1. La ampliación del sentido de la educación y del aprendizaje permanente como derechos humanos garantizables por el Estado y cuyas modalidades de desarrollo deben estar contenidas en políticas educativas generadas con la participación activa de los ciudadanos-as y sus organizaciones ( como lo plantean los movimientos estudiantiles de Chile y Colombia en la actualidad)
2. El reconocimiento de nuevas modalidades institucionales de aprendizajes, que integren también a las escuelas , gestionadas por movimientos sociales, gobiernos locales y entidades de la sociedad civil democrática, y que se propongan generar y profundizar los saberes y capacidades necesarias para una “cultura de sustentabilidad integral y del buen-vivir”
3. Darle un sentido de inclusión y empoderamiento al acceso de la población a las TICs, formando capacidades locales para el uso de éstas en los procesos de socialización crítica de los ciudadanos-as y de participación política en sus países.
4. Fortalecer la educación ciudadana, en todas sus modalidades ( popular, comunitaria, escolar) como un recurso político que acreciente el capital cívico (empoderamiento) de las comunidades y permita su movilización en la defensa y promoción de los derechos humanos en todas sus generaciones y la lucha contra todo tipo de discriminación.
5. Formar educadores-as que asuman el “giro” epistémico y político en la educación que resuma una “cultura de vida”, sustentada en el cuidado de la “casa común“ y en modos de socialización que refuercen la reciprocidad, el reconocimiento de la diversidad, la justicia inter-generacional y los valores del “ser-para-la-vida” y del “buen-vivir”

(*)Docente-Investigador del Programa de Educación de Adultos y Aprendizaje Permanente de la Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Por Jorge Osorio

Educación en un Mundo en Crisis: Límites y Posibilidades frente a RIO + 20
GT Educación
Síntesis Primer Módulo “Contextos globales: Diversas miradas”
Por Jorge Osorio

1. Río+20 se desarrolla en una coyuntura global de crisis. No sólo asistimos a las consecuencias residuales de la crisis financiera de 2008, sino a una crisis de mayor magnitud en todos los indicadores sociales y económicos. Aunque focalizada la mirada de analistas y de la opinión pública en Europa y Estados Unidos, la coyuntura manifiesta señales de colapso (en un sentido más dramático) o de agotamiento de un modelo de desarrollo capitalista de sello neo liberal. Los organismos multilaterales alertan acerca de las modalidades de la crisis y las necesarias políticas de ajuste que permutan retomar el crecimiento y reducir el déficit fiscal de los países en banca rota. Sin embargo, existPublicar entradae una creciente toma de razón acerca de las consecuencias basales de esta crisis, de manera especial en materias de recortes de gasto social, tanto de parte de los propios observadores económicos como de los movimientos ciudadanos.
2. Lo inédito de esta coyuntura es que, a diferencia de la crisis de 2008, la fuerza movilizadora de los movimientos ciudadanos han recompuesto una agenda global y dinamizado el debate acerca de las posibilidades de recomposición del modelo neoliberal. Los movimientos ciudadanos se han expresa en diversas modalidades impactando de manera sustantiva en el reacomodo de la política de varios países y regiones: sea por las reivindicaciones por los derechos humanos y la democratización, la indignación por el desempleo y la exclusión de sectores importantes de la población de los servicios sociales básicos, el descontento de los ciudadanos-as con los modos existentes de organizar la política democrática, la movilización estudiantil por una educación gratuita universal, o, las luchas de organizaciones ecologistas contra estados y grandes corporaciones depredadoras del medio ambiente, el movimiento ciudadano global enfrenta desafíos de corto y mediano plazo de gran alcance ético y político.
3. En la ruta de Río+20, estos movimientos ciudadanos globales, de los cuales los miembros de este Seminario Virtual, somos partes coordinan sus propuestas y articulan formas de colaboración y acción en todos los niveles en los cuales se debate la agenda de la Sustentabilidad. Un dato importante es la transversalidad de esta agenda, que orienta y da sentido integrador a muchos movimientos sectoriales, que en el pasado actuaban de una manera particular, sin llegar a tener una capacidad de manifestación global, que respetando la diversas pone el acento en los giros civilizatorios que requieren las sociedades y el planeta para enfrentar el futuro. Conceptos como justicia ecológica y el “futuro” como derecho están a la base de nuevas formulaciones sobre el llamado “desarrollo”, cuya formulación predominante y sostenida por los “consensos” de los organismos multilaterales y las corporaciones está siendo radicalmente cuestionada.
4. Desde la óptica del capital, la crisis actual es vista como una oportunidad de recomposición de la economía mercadista, incorporando ajustes institucionales, mayores custodias a los mecanismo de evaluación de riesgos y una fiscalización más estricta de los sistemas financieros y de la industria bancaria. Sin embargo, los indicadores van demostrando que la voluntad de los gobiernos no está siendo suficiente para restablecer la “confianza” de los actores económicos y de los mecanismos sensores del funcionamiento del “mercado”, y que al tenor de los impactos sociales de la crisis y de las políticas de ajuste se va suscitando un “sentido común global” acerca de los límites del actual modelo económico para responder a cuestiones basales del desarrollo humano y del cuidado de los eco sistemas, de la gobernanza del cambio climático y de los recursos hídricos, de la generación de una matriz energética independiente de las fuentes fósiles, de la habitabilidad de las ciudades y de las zonas rurales, del aprendizaje del cuidado del medio ambiente, de la salud y de las comunidades.
5. Asociada con este entramado asistimos a niveles muy altos de descrédito de las formas tradicionales de organizar la política democrática, y de sus formas más convencionales que son los partidos políticos y los Parlamentos. El desarrollo de la participación ciudadana y la generación de redes sociales activas frente a situaciones de violación de derechos humanos y de catástrofes medioambientales están siendo un factor de cambio muy significativo en la política de los países. Llevando el debate sobre las formas institucionales del sistema democrático a puestos prioritarios de las agendas nacionales. Existen movimientos muy fuertes orientados a desarrollar procesos auto-constituyente, de iniciativas populares de ley y de generación de nuevas Constituciones. Estas demandas civiles de alcance institucionales están plenamente integradas en los movimientos anti-dictaduras en los países árabes, en las movilizaciones de los “indignados-as” y de los-as estudiantiles, que hemos visto progresar en los últimos meses en el mundo.
6. Para algunos sectores, Río+20 es una oportunidad para enverdecer la salida a las crisis, hacer llamamiento a la responsabilidad social y ambiental de las empresas, establecer acuerdos “en la medida de lo posible” ante el cambio climático y generar un movimiento “progresista” que “ambientalice” la agenda global, en consonancia con los objetivos del milenio, y poniendo el acento en la lucha contra la pobreza y las discriminaciones. En el proceso preparatorio hemos visto muchas expresiones de estas tendencias liberales o progresistas, usando el lenguaje en uso en la actualidad. Desde una mirada crítica y cualitativamente diferente entendemos que Río+20 debe ser un proceso que amplifique la movilización neo paradigmática , para avanzar hacia sociedades justas e integralmente sustentables, capaces de responder a las necesidades tangibles y no tangibles de los seres humanos y sus comunidades, habitando el planeta de manera inclusiva con las lógica de la tierra ( la casa común) y generando un nuevo modo de entender la convivencia, la diversidad y la solidaridad en cuanto recursos cívicos y éticos básicos para una democracia de participación.
7. En esta encrucijada, hemos planteado el tema del “futuro” tanto como un desafío como un derecho. Hay un llamado a generar condiciones para vivir en un mundo sustentado en un justicia inter-generacional, vivenciada como cultura política y sistema organización institucional que potencie las dimensiones participativas de la democracia y el reconocimiento de las diversidades de la culturas y de sus visiones de mundo y del bien- estar o buen.-vivir. Está en curso un debate acerca de las contribuciones que el sentir cultural profundo de los pueblos originarios, en particular, acerca de la relación de “lo humano” con los eco-sistemas que está siendo profusamente socializado dando pistas e inspiración a nuevas formas de concebir y practicas las políticas sociales en nuestros países. De igual forma, las contribuciones de las experiencias de economía solidaria, presentes en nuestra comunidades y la “matriz epistémica y ética del Cuidado” tan cara a feministas y ecologistas están dando lugar a un campo de desarrollo político que nutre también los movimientos ciudadanos recientes
8. Ante este contexto, nos planteamos el tema de los actores del cambio, de los sujetos que pueden desarrollar una nueva manera de hacer ciudadanía democrática, desde los márgenes de lo“ establecido”, desde las luchas contra las discriminaciones, desde movimientos de dignificación y de defensa de derechos humanos, desde la “indignación”…Para todos-as es preciso profundizar en el cómo es posible sustentar estos movimientos no sólo desde la perspectiva de una lucha coyuntural, sino , también, de cambio paradigmático, de las formas de concebir la civilización, la humanidad y el planeta. El tema de la “subjetividad” es un aspecto clave en la pedagogía ciudadana en la actual. Se trata de restablecer un sentido emancipador de los procesos de empoderamiento, entendidos como el desarrollo de recursos cívicos y metodólogicos para hacer política, generar conocimientos, potenciar los saberes y aprendizajes que se producen en las luchas democráticas , y que precisan liderazgos inclusivos, organizaciones participativas, alianzas con organizaciones democráticas de la sociedad civil y la permanente y necesaria “ponderación radical-pragmática” ( inédita-posible , diría Paulo Freire) en la definiciones de acuerdos, consensos y asociatividad con la diversidad de actores que tiene la política realmente existente, sin renunciar a test incontestables como son los derechos humanos, la no discriminación por ningún tipo de razón, el sexismo, la “desechabilidad” social por razones de estigmatización cultural, sanitaria o religiosa.
9. La “sustentabilidad” en todas sus dimensiones supera el paradigma “progresista” del desarrollo sustentable. Sustentabilidad es Dignificación, Justicia y Democracia Participativa. Esto implica un giro político y cognitivo, y en esos términos de “disputa” y de apertura a nuevos paradigmas de buen-vivir, debe darse el debate en el camino a Río+20, así como deben orientarse los procesos educativos y de aprendizaje, entendidos como la creación de capacidades de los ciudadanos-as , de las comunidades, de los movimientos ciudadanos para actuar y crear nuevas condiciones de “ser humano-a” y de “estar-habitar-el.-planeta”. Serán los temas de los próximos días en nuestro Intercambio Virtual